
¿Quién demonios hace la selección de personal para
la atención al cliente de las compañías de teléfono?
Esa es la primera cuestión que me planteo cada vez que tengo que llamar al dichoso 1004...

Llamas:
- Buenos días señora, ¿En qué puedo ayudarla? ¿Me facilita su nombre para dirigirme a usted? (siempre responden educadísimos).
Le explicas todo el rollo, por enésima vez, que más valdría tener una grabación y enchufársela cada vez que te preguntan...
Y cuando acabas de soltarle el problemón que tienes encima, el pastón que te has dejado y la angustia que todo esto te provoca, te dicen : - ¿ Quiere poner usted una reclamación?
Ahí, después de más de veinte minutos intentando exponer tu problema lo más civilizadamente, una empieza a perder la paciencia... - Lo que quiero es acabar con este asunto y seguir con mi vida!!!!
Entonces, por un segundo, piensas " la pobre chica no tiene culpa de trabajar para una compañía que es un desastre total" y te disculpas. Tramitas la reclamación con la esperanza de que esa sea la forma de acabar con todo y cuando ya te han dado la referencia y, supuestamente, toda la información, la amable señorita o caballero te suelta:
(Al otro lado del teléfono, tu,) con cara de póker, empiezas a notar como te palpita la sangre en la cabeza, el corazón se te acelera y una ira incontrolable te sube por la garganta.... ¿QUÉEEEEEEEE? ¿Pero qué me estás contandooooo? ¿Es usted consciente de mi enfado? ¿Ha oído algo de lo que le he dicho hasta ahora?
Irremediablemente empiezas a dudar del coeficiente intelectual de tu interlocutor e incluso de si has hablado con un ser humano o una máquina... ¿Pero de donde sacan a esa gente por dios?
Y ¿Cuál es la solución? Hoy por hoy, más de 200 días después solo se me ocurren dos opciones, una seguir adelante con esto y acabar encerrada en un loquero con camisa de fuerza y todo ...
o la otra, que es pagar lo que me piden, enterrar mis teléfonos en un agujero y aprender a comunicarme con señales de humo.