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martes, 6 de mayo de 2014

NOVEDADES EN EL BLOG




En este espacio os iré informando de las novedades que encontraréis, mes a mes en el blog para que no os perdáis nada.

A partir del mes de abril de 2014, se incorporan al blog algunas novedades como los enlaces y links que encontraréis incluidos en algunas de las entradas. Con esta iniciativa me gustaría compartir con vosotros, por ejemplo canciones que marcaron la época en que viví la historia que os cuento, que me inspiraron para escribir ese post en concreto o bien os "enlazo" con relatos similares o relacionados escritos por otros bloggers así como otras páginas y blogs en los que participo con la finalidad de dar a conocer mi espacio, los encontraréis en la columna lateral. 



* JUNIO 2014
                                                                                                                                                                                                                                      

Hace unos días descubrí NO SOMOS ESCRITORES, un espacio en el que escritores


anónimos, como Mynorita, se dan a conocer mediante la publicación de sus relatos y además es súper sencillo, basta con enviarles un mail con el texto y la imagen que quieres publicar.


Yo quise empezar con EL ESCUDO
que también encontraréis en este blog y en poco días ya aparecía en la página,además estoy contenta porque he recibido comentarios de nuevos lectores.

Os invito a visitar este espacio y espero que os guste!






* MAYO 2014
                                                                                                                                                                                                                                      


En este momento encontraréis: 

*Links de "BANDA SONORA":


                 
       "CRÓNICA DE UNA DESPEDIDA"                           "CARTA A RORRÓ"                                                            "ERASE UNA VEZ UNA MUJER QUE"


       
                                                               "DE VUELTA A CASA"                                                                                           "EL VIAJE"



  

     "MI PEQUEÑO REGALO"                                                    "POR UN PUÑADO DE EUROS"                      



              





* Y también enlaces a espacios relacionados:



Como ya os he contado en otras ocasiones, YO MISMA es el primer blog de Mynorita y para mí es un "cachorrito", un pedacito de mi en el que voy guardando retales de mi vida, historia, sueños... Con él he descubierto el fascinante mundo blogger con sus relatos y autores. Hoy he descubierto una iniciativa que me parece muy interesante y os la quiero presentar pues parece una fantástica forma que los "pequeños" blogs como este, lleguen a más lectores y se den a conocer. La iniciativa de Yurika Sekai es Club adopta un blog y a él se pueden unir tanto padrinos como ahijados, os invito a visitarlo!

                                                                                                    


En ¿SOMOS TODOS IGUALES?, Encontramos una entrada con temática totalmente distinta a la que nos tenía acostumbrada Mynorita pues se trata de una crítica a la aplicación de la justicia en este país dependiendo de quien sea el "demandante" y el "demandado" a partir del articulo de Ana Pastor el elperiodico.com

                                                                                                      



Desde ¿Cómo se decide empezar a escribir un blog?, hasta el momento la entrada más popular, os invito a visitar el espacio de Maman Bohème, amiga personal y la persona que me inspiró para lanzarme y hacer mis primeros pinitos como blogger.


                                                                                  


Mención especial también a Nico Writer, quién dedica un post especial "dedicatoria" en su espacio a este blog. 

                                                                                                      


Además el blog YO MISMA  de Mynorita ha recibido hace tan solo unos días el PREMIO DARDOS que encontraréis el la columna lateral.










* ABRIL 2014
                                                                                                                                                                                                                                      




Se incorpora enlace, en el panel lateral derecho, al blog "La biblioteca de Flashia" , un blog literario con comentarios y referencias a los libros preferidos de su autora Flashia, una joven Canaria, que tras seguir y descubrir multitud de blogs se le ocurre una gran idea para su difusión y crea la sección ¡Quiero conocer tu blog!


¡Quiero conocer tu blog! Da a conocer blogs como este para expandir su difusión y saber un poco más de las personas que les dan forma, color y letra.







martes, 29 de abril de 2014

EL ESCUDO



El pequeño Marco era hijo único, vivía en una granja a las afueras de un pueblo al norte de la isla, era un niño menudo, de piernas flacas y estatura más bien pequeña. Le gustaba jugar con los animales de la casa y tenía un chivito como mascota con el que pasaba largas horas distraído, prácticamente ajeno al mundo.
Sus padres lo adoraban, era su primer y hasta entonces, único descendiente pero, una oportunidad laboral les apartaría de él durante algún tiempo, pues debían marcharse a Europa en busca de un futuro mejor y Marco tendría que quedarse con sus abuelos hasta que la situación se normalizara y pudieran reunirse de nuevo.

El pequeño sólo tenía cinco años cuando se mudó a casa de sus abuelos maternos y, al llegar allí, con su maleta y su inseparable chivo descubrió que ahora compartiría su vida también con cuatro de sus primos, dos de sus tíos, un amigo de la familia, los abuelos, el guardia de la finca, tres trabajadores que ocupaban la casita contigua, una docena de caballos, vacas, gallinas… Al principio se asustó y lloró varias noches por la marcha de sus papás pero pronto se acostumbró a su nuevo hogar y a compartir cada día con todos los habitantes de aquella casa de locos.

Marco se convirtió en un muchachito de pocas palabras pero muy travieso, su abuela se pasaba el día con la escoba en la mano corriendo detrás de la cuadrilla de incansables nietos y lanzando zapatillas mientras ellos se divertían haciendo rabiar a la pobre mujer.

Pasó algo más de un año hasta que el padre regresó a buscarlo, ya estaban situados en el viejo continente y todo listo para que Marco volviera con ellos. Para el chico, despedirse de la familia, los primos, los juegos, el campo y de Julián, el chivo, fue duro de nuevo pero la ilusión de reencontrarse con mamá después de tanto tiempo era mucho más grande y superaba cualquier otra cosa.


Europa era tan diferente de todo lo que había visto hasta entonces… Al bajar del avión, padre e hijo cogidos de la mano, recorrieron la pasarela y llegaron hasta el edificio del gigantesco aeropuerto, gente, gente, maletas y más gente les rodeaban por todas partes y Marco, casi mareado, se sentó en el suelo a esperar que llegara su equipaje. Después tomaron un taxi que les llevaría hasta su nuevo hogar, por el camino el chico miraba por la ventanilla todo lo que la velocidad del coche le permitía visualizar a su paso, sin apenas escuchar lo que el padre le iba contando.

Llegaron a casa, un chalet modesto en la montaña que en cierto modo, después del bullicio de la ciudad, le recordaba a su antigua casa y allí, impaciente, esperaba su madre para abrazarlo y recuperar el tiempo perdido.

Las primeras semanas fueron emocionantes, todavía era verano, volvían a estar los tres juntos y el pequeño tenía tantas cosas por descubrir… Pero pronto debería ir a la escuela que sus padres eligieron para él y entonces todo cambiaría.

El primer día de colegio estrenó la ropa que su madre había comprado para la ocasión, por la mañana, Elena fue a despertarlo cuando ya tenía el desayuno preparado y se sentaron juntos en la cocina a saborear unas deliciosas tortitas y zumo de naranja recién exprimido. Mamá parecía nerviosa pero él estaba emocionado por conocer a sus compañeros imaginando que todo sería perfecto.

Cuando llegaron ante la verja del centro Marco, sin apenas despedirse, corrió por el patio de la escuela agarrando con fuerza las asas de su mochila cargada de libros y cuadernos por estrenar hasta encontrar su curso. La maestra le presentó cuando todos los chicos entraron al aula, era el único “nuevo” de la clase aquel año y al decir su nombre, se oyó un murmullo generalizado camuflado entre risas, Marco también sonrió y volvió a su pupitre. A la hora del recreo un chico,  callado, regordete y con gafas se sentó a su lado, los dos en un banco bajo la sombra de un platanero, engulleron, cada uno su bocadillo sin mediar palabra. Fue un día muy largo pero por fin llegó la hora de salir, mamá le esperaba con cara expectante en la puerta y el pequeño esbozó su mejor sonrisa para que su pobre madre, que lo había preparado todo con cariño no tuviera la menor sospecha del frustrante día que había pasado.

Aquella noche, cuando Marco se metió en la cama rompió a llorar desesperado, impotente, quería volver a su antigua casa, a su colegio, con sus verdaderos compañeros… Aquella noche deseó con todas sus fuerzas no volver a sentirse así, desplazado, ignorado, ninguneado… Deseó ser respetado y admirado como los héroes de los libros que su padre le leía cada noche para conciliar el sueño.


Unos días después, su madre le dijo que había llegado el momento de empezar a regresar solo de la escuela, que ya era mayor y que ella tenía que trabajar por lo que no podría ir todas las tardes a buscarlo.

En la escuela, todo seguía igual, los chicos sólo le prestaban atención para hacerle burla a excepción del niño regordete de las gafas. Esta situación cada vez le resultaba más insoportable, la impotencia y, al mismo tiempo, aparente indiferencia crecían a la misma velocidad que su rabia hasta que, una tarde, a la salida, un muchacho le dirigió unas terribles palabras en tono burlesco, Marco se giró y con la cara casi desfigurada, se dirigió hacia el chico, que era dos cursos mayor y le sacaba casi dos palmos, le empujó y el “mastodonte”, cayó al suelo aturdido entonces el pequeño aprovechó para abalanzarse sobre él y cargar el puño, todo quedó en un absoluto silencio y el tiempo pareció detenerse cuando, por alguna extraña razón, algo pasó por la mente de Marco que lo hizo reaccionar y echó a correr hacia no se sabe dónde. Corrió y corrió hasta perder prácticamente el aliento y cuando se quiso dar cuenta estaba en medio del bosque, tendido sobre la tierra, abatido sin saber muy bien que acababa de pasar.

Empezaba a oscurecer y se sentó, entonces vio una figura unos metros más allá, agazapada junto a una roca, parecía una mujer y al fijarse vio que vestía de un modo muy extraño, llevaba una especie de túnica negra con capucha. La miró fijamente durante unos segundos y descubrió que bajo la capucha no se veía ningún rostro, un escalofrío recorrió su espalda, el corazón le dio un tumbo y volvió a correr despavorido, sin mirar atrás hasta su casa.
Cuenta la historia que algo inexplicable ocurrió aquella tarde en el bosque, pero a partir de aquel suceso, sus deseos se hicieron realidad y, como un escudo, desde aquel día todo cambió, algo lo protegía y nunca más se sintió solo ni indefenso. Una fuerza invisible, a los ojos de un niño de siete años, lo acompañaría el resto de su vida.







Dedicado a todos aquellos que por su propio esfuerzo o cualquier otra razón, extraña o con explicación, encuentran la forma de reunir la fuerza y el valor para ser quien quieren ser por más difíciles que hayan sido sus vidas.




* Para los curiosos, podéis ver cómo continua las historia en EL ESCUDO. Parte II






miércoles, 23 de abril de 2014

Erase una vez una mujer que...



Aunque no había sido mujer de grandes lujos, más bien un chica bastante discreta, nunca le faltó de nada, un piso amueblado con todo detalle, buen coche, vacaciones por el país, la nevera siempre llena y la casa repleta de amigos. Llevaba una vida modesta pero acomodada.

Después de su divorcio, a pesar de la perdida de bastantes más cosas que un marido, una vez superado el disgusto de las primeras semanas, todo parecía marchar bien. La separación fue amistosa y después de las lágrimas llegó el alivio, la calma y sobretodo la libertad, la libertad de decidir cada detalle de su vida con la tranquilidad de cierto respaldo económico propio.

Fueron unos meses de renacimiento al mundo, a gente nueva, a distintas costumbres, fue la oportunidad de empezar de cero sin condicionarse por nada ni por nadie, una segunda adolescencia pero esta vez totalmente independiente y con total autonomía en todos los sentidos.

En las noticias empezaban a hablar del aumento en las cifras del paro y las precarias condiciones de los nuevos contratos laborales y aunque la situación en aquel momento parecía ajena a ella, avanzaba como lava irrefrenable arrasando todo a su paso hasta  que, como podía esperarse, la salpicó a ella también y, una españolita más, perdió su valorado trabajo.

Aunque no tenía criaturas a su cargo el nuevo panorama la hicieron apresurarse a buscar un empleo cuanto antes, encontraba cositas puntuales para pagar sus gatos y poco más. Trabajaba de sol a sol y le llegaba tan solo para pagar y pagar facturas pero ella esperanzada siempre en que llegaría algo mejor no perdía la ilusión, aunque a veces resultara complicado.

El último de los precarios empleos que encontró fue en el  turno de noche, en la entrada de un local de moda a 50km de su casa. Todos los fines de semana se maquillaba y se vestía para ofrecer su mejor cara por tan solo unos euros al mes. Era invierno y las noches muy frías al raso, sentada tras un mostrador durante horas, pero no quedaba alternativa que seguir sonriendo, a pesar de su situación mientras los clientes animados, algunos incluso medio embriagados, pasaban a divertirse y a gastar hasta el último centavo de sus carteras.

Una noche, ella con la vista inclinada hacia el cajón de las monedas, se acercó una pareja y prácticamente por acto reflejo entregó las entradas sin apenas verlos, pero algo la hizo levantar la mirada, la pareja caminaba hacia al interior de la sala, solo les vio de espaldas, ella era rubia y él alto, moreno y vestía vaqueros y americana oscura. Por alguna extraña razón, sin haberle visto siquiera la cara, pensó para sí misma “un hombre así querría para mí”…

Aquello quedó como una absurda anécdota y no volvió a pensar más en ello, ni tan siquiera la semana siguiente, cuando el hombre misterioso apareció de nuevo. Se dirigió a ella y con gentileza le dio las buenas noches y tomó su entrada. Esta vez venía solo. La escena se repitió durante semanas y ella retomó la ilusión de acudir a su puesto para volver a verse y cruzar unas breves palabras con él.

El caso es que allí, en aquella puerta, bajo las noches de un invierno gélido, sin planearlo y por sorpresa para los dos, nació una historia de amor que cambiaría para siempre sus vidas.





viernes, 18 de abril de 2014

DE VUELTA A CASA


Suena mi canción en la radio, canto voz en grito, nadie me oye. La brisa del atardecer entra por la ventanilla, choca suave contra mi cara camuflada tras unas gafas de sol y deshace ligeramente el recogido de mi pelo, ya no importa, la única cita que queda hoy es conmigo. A penas quedan coches en la carretera. 

Increíble sensación de libertad, conduciría sin un destino fijo, conduciría toda la noche hasta ver salir el sol desde algún lugar.


Detengo el coche justo en la puerta de casa, qué original…! pensando en mis cosas y fantaseando me ha debido de traer solo hasta aquí. La calle parece desierta, empieza llover, me apresuro a coger mis cosas y corro hasta el portal. Rebusco en mi gigantesco bolso, entre cientos de cosas, la mayoría ya inútiles, notas arrugadas, tarjetas que creí que tal vez un día podría necesitar y, finalmente encuentro las llaves!

Recorro el vestíbulo, saludo al, casi demasiado educado portero, en el primer tramo de escalera me cruzo con un vecino que carga con una enorme bolsa de basura ¿Por qué la gente acumula tanta porquería en sus casas? A penas llegando al primer piso ya puedo oir los gritos de la señora del tercero ¿Cree la gente que viven solos? Cinco escalones después me encuentro con otra vecina, de esas que como les des cuerda te cuentan su vida y las de sus hijos, intento atajar la conversación al máximo “buenas noches” Buenas noches”.
¿Por qué diablos nunca tomo el ascensor? ¡¡¡¡¡Quiero llegar a mi casaaaaa!!!!

Por fin, me planto justo delante de la puerta. ¿Dónde dejé las llaves?¿De verdad las metí de nuevo en la maleta de Mary Poppins? Pues si! Pero parece ser que esta vez la suerte me sonríe y doy con ellas a la primera. Entro lo más rápido que puedo, estoy segura que la señora Encarna mira a través de la mirilla (que yo llegue a casa es lo más emocionante que le ha pasado en todo el día).

¡¡¡Lo conseguí!!! Cuelgo el bolso y la chaqueta en el perchero de la entrada, miro pasillo adelante… Mmmm hogar dulce hogar!!

Me siento a un lado de la cama, me quito los zapatos, los calcetines, miro los dibujitos de mis calcetines y no puedo evitar esbozar una sonrisa, nadie imaginaría que tras la imagen de persona seria y responsable se esconden esta clase de calcetines…

Camino al baño me voy deshaciendo, una a una, del resto de la ropa y mientras dejo atrás el rastro de mis pasos por el piso. 

Abro el grifo y en lo que el agua acaba de tomar la temperatura perfecta doy al play en el equipo de música. El espejo empieza a empañarse, entro a la ducha, el agua cae sobre mi pelo y mi cuerpo empapándolos de serenidad, no se oye nada más que la magia de la lluvia artificial, las gotas y la música. Este es mi momento, unos de los mayores placeres del día y es entonces cuando de nuevo vuelvo a sentir la libertad.








lunes, 14 de abril de 2014

PERDIENDO LA CORDURA





Reconozco ser una loca, una loca de la vida, de la suerte, del amor… Y cuando consigo reconocer ciertas cosas disfruto como tal de la magia de perder la cabeza.

Últimamente me estoy dando cuenta de todo el tiempo que he perdido intentando solucionar cosas que se escapaban del alcance de mi mano, como la mayor parte de los mortales ¿Y qué si lo hace todo el mundo? Entonces todo el mundo pierde el tiempo!

Ya se me está yendo la chaveta otra vez… No sé si alguien me entenderá pero yo si y con eso me basta por ahora.

Estoy haciendo un experimento que me tiene fascinada, experimento todo el tiempo, conmigo, con las personas que hablo, con las que me cruzo por la calle… Lo reconozco, estoy fatal, pero me lo estoy pasando genial!

El caso es que creo que tengo poderes, si si poderes, poderes para conseguir todo lo que me propongo. Sé que hay gente por ahí que sabe a qué me refiero porque todos los tenemos, es cuestión de mente y de positividad a tope, nada de lamentarse, el culpar a los demás, yo puedo hacerlo!

Comprobado: cambio de chip, cambio de vida!

Además, los poderes no sólo funcionan en mí, también surgen efecto en los demás, veo como la gente perdemos el tiempo enfadándonos, odiando, dándole mil vueltas al mismo asunto… Y así se nos pasa la vida maltratándonos, a nosotros mismos básicamente.

Todos los defectos  que vemos en los demás, todas las cosas que nos molestan o nos irritan, si nos observamos también las hacemos o las hemos hecho nosotros en alguna ocasión en mayor o menor medida y, seguramente también le han molestado alguien así que, dejémonos de hipocresía y preocupémonos de nosotros mismos y seremos más felices todos.

Personalmente no espero nada en especial de nadie, las piezas del engranaje de la felicidad van encajando por si solas y la que no encaja también cae por su propio peso así que… QUE EMPIECE A FUNCIONAR LA MÁQUINA!




martes, 8 de abril de 2014

¿PARA QUÉ?


Y si desde mañana ya nada volviera a ser igual,
Y si el mundo dejara de existir tal y como lo conocemos,
¿Habrían valido la pena?

Si ya no quedara nada más que uno mismo,
Si desapareciera todo lo material que poseemos
Si se esfumaran los teléfonos, los ordenadores, las monedas
¿Habría valido la pena tu angustia?

Cada segundo suma los minutos que perdiste preocupado
Enfadado con el mundo, con quien te hirió
Y de qué vale ese tiempo si las agujas del reloj no dejaran de girar
Si ni tan siquiera ralentizarán el tic tac de su sonido
¿Para qué vivir inmerso en todas las cosas banales que te consumen?

Si te despojas de tus ropas, si te deshaces de tus bienes
Y tomas tan solo lo indispensable
¿Para qué querrías cargar con el peso de una disputa?

¿Para qué entrar en una guerra de poderes con destino al fracaso?
No importa quién ganó,
Después de que todo acabe sólo quedarás tú
Quedarás tú y lo que hiciste,
Lo que dijiste y lo que no tuviste el valor para decir

¿Para qué consumir el tiempo que nos quede?
Para qué agotar tus fuerzas si, al fin y al cabo,
Cuando el sol se ponga, nadie recordará nada.



Con todo el cariño del mundo a mis compañeros: DON’T WORRY, BE HAPPY!!




jueves, 3 de abril de 2014

UNA DE PRINCESAS Y MENTIRAS



Hija i heredera del poderoso rey, vivía una princesa en su reino y aquel castillo era todo su mundo, nunca antes conoció qué había más allá de los muros que guardaban la fortaleza.

Desde el día en que nació, una fría mañana de invierno, su padre se encargó de cumplir todos sus deseos, complacerla en sus caprichos y sobretodo  enseñarle únicamente lo que, a su modo de ver, debía aprender.

Siendo tan sólo una niña, pidió al rey una amiga con quien compartir sus entretenimientos en palacio  y su padre, mandó a un vasallo al pueblo a buscar a una pequeña aldeana para que se instalara con ellos y su hija pudiera  disponer a su antojo de la pobre muchacha como si de un simple juguete se tratara.

El monarca se ausentaba ciertas temporadas del reino pero un ejército de guardias, sirvientes y doncellas quedaban encargados, sin que ella tuviera la menor idea, de que la joven siguiera las instrucciones de su padre y que nada le faltara siempre que no cruzara los límites del castillo.

Una noche, siendo ya la princesa  una hermosa jovencita, justo después de un copioso festín en honor al regreso del rey de uno de sus misteriosos viajes, conversaban los dos en un salón de palacio cuando un numeroso grupo de caballeros enmascarados irrumpieron en la escena. El rey intentó alcanzar su arma pero todo intento fue en vano, nada impidió que aquellos hombres lo inmovilizaran y se llevaran a la joven heredera para no verla nunca más.

Aquella noche el rey fue asesinado y el pueblo se liberó de un monarca que durante años los había explotado y atemorizado con terribles amenazas si alguno de los habitantes del reino se atrevía siquiera a contar una sola palabra de lo que allí en realidad estaba ocurriendo.

La princesa, arrastrada por uno de aquellos hombres abandonó el castillo a lomos de un caballo negro, gritó y pataleó perdiendo prácticamente las fuerzas, después de algunos quilómetros el trote del caballo fue aminorando hasta detenerse completamente. Abatida por el susto y aún entre sollozos, el joven la tomó entre sus brazos, secó sus lágrimas y mirándola a los ojos contó la verdadera historia de su falso rey, un rey que la apartó del seno de su familia nada más nacer y durante muchos años le hizo creer que era su padre.


Fue un duro golpe para la princesita descubrir la verdad, tuvo que aprender a vivir sin lujos, ni sirvientes ni doncellas pero descubrió el mundo real, el mundo que había más allá de los muros de un castillo y se construyó una nueva vida, una vida de verdad.

viernes, 28 de marzo de 2014

¿CÓMO SE DECIDE EMPEZAR A ESCRIBIR UN BLOG?


Fue mi inspiración para empezar este blog, fue la primera persona que me habló de que cualquiera podía crearse un espacio personal, real o imaginario y contar lo que quisiera a todo aquel que sintiera curiosidad por leerlo. Era la primera bloggera que conocía personalmente.

Pero el principio de la historia sucedió algunos meses antes, siendo yo una simple comercial, un día pasé por su tienda y, al igual que me ha sucedido con otras personas con las que, no sé por qué extraña razón, simplemente conecté con ella y poco a poco fuimos entablando cierta amistad. Pasaba a verla siempre que mi ruta de visitas me lo permitía, nos contábamos nuestras cosas y echábamos unas risas. Su positividad a pesar de las adversidades por las que pasaba me transmitía muy buenas vibraciones.

Y, como decía al principio, un día me habló de su blog y me invitó a echarle una ojeada, me encantó y a la vez me sorprendió su capacidad de expresar sentimientos y otras locuras comunes en cualquier hijo de vecino, plasmaba en tan solo unas líneas lo que seguro que todos hemos pensado en algún momento.

De repente, mi vida también empezó a torcerse y parecía nada salir bien a todos los niveles. Mi relación de pareja se rompía en mil pedazos, perdí el trabajo, tuve que mudarme y a penas me quedaban unos cuantos euros en el bolsillo… el mundo se me vino encima, no tenía fuerzas ni ideas para salir adelante y fue justo entonces, cuando empecé a escribir.

Un día, comenté uno de sus post y me respondió a las pocas horas, después empezó a comentar ella también los míos y, lo cierto es que nunca he sabido si sabía quién era yo en realidad, pensé en ir a presentarme en persona, imaginé que sentiría cierta curiosidad por ponerle cara a Norita y además sería lo más justo ya que yo si lo sabía pero, al marcharme a vivir fuera, no tuve ocasión.

Hace ya un mes que su blog aparece EN PAUSA y me pregunto qué sucederá, si todo estará bien, si sus problemas se habrán solucionado… Querría contarle que yo he encauzado mi vida, que he recuperado las fuerzas y sobre todo la ilusión pero estoy preocupada por mi querida +Maman Bohème.

Con estas líneas sólo quería darte las gracias por compartir con todos tus pensamientos, tus desvaríos, tu talento y prometo buscar un día para ir a verte y charlar contigo.


Desde aquí, amiga, t’envio una forta abraçada!!!


miércoles, 19 de marzo de 2014

Mi pequeño regalo




Hace tiempo que pienso en escribir algo para ti, te miro, te observo, paso momentos contigo y no hay ni un día que no me transmitas lo más grande que podrías darme, tu cariño. De hecho ya escribí para las personas más importantes con las comparto mi pequeño gran mundo y sólo faltabas tú, quizás, de algún modo inconsciente me reservaba para un día como hoy.

Muchas veces nos has dicho que si algo cambiarías sería haber pasado más tiempo con nosotras y, ¿Sabes qué? Siempre comprendimos por qué lo hacías y además, los momentos vividos juntos compensaban con creces las ausencias así que, puedes estar muy tranquilo.

Tú creaste nuestra tribu y aunque, en momentos difíciles nos permitiste abandonarla si así lo hubiéramos querido, no lo hicimos ni lo haremos jamás. Tú le das forma a esta máquina y la mantienes en movimiento.

Personalmente valoro enormemente todo lo que has hecho por mí en particular, más allá de lo que se supone que era tu estricta obligación por el papel que juegas en nuestras vidas.

Quiero agradecerte tu paciencia y tu comprensión durante la adolescencia, que me hayas escuchado, que hayas secado mis lágrimas tantas veces, que me hayas dado siempre tan buenos consejos. Siempre has estado a mi lado, cuando te he necesitado e incluso cuando no.

Tengo muchas imágenes guardadas en mi retina que me recuerdan que en las ocasiones más delicadas siempre has estado tú; Recuerdo una conversación que tuvimos sentados en un telesilla cuando dejé de ser niña. Cuando me acompañaste a ver a Verónica hace algunos años o cuando me hiciste ver, hace muy poquito, que en el amor no hay que ser orgulloso y la importancia de expresar los sentimientos. Podría escribirte hojas y hojas de recuerdos especiales contigo…

Nunca te he dicho cuánto te admiro, a ti y tu fuerza, tu empuje, tu capacidad de reaccionar, tu perseverancia, tu modo de encontrar siempre el lado positivo de las cosas, tu serenidad. Eres referencia y ejemplo para mí.

Me hace muy feliz encontrarte cada mañana por la casa con tu pijama y tu pelo alborotado, me encanta poder abrazarte cada noche antes de irme a dormir y creo que nunca podré olvidar esta época como no ha sucedido con ninguna de las anteriores. Te diría que no cambies nunca pero a estas alturas… Ardua tarea!


Te quiero papá.

lunes, 10 de marzo de 2014

CRÓNICA DE UNA DESPEDIDA








Era un lunes del mes de enero, María se levantó con el firme propósito de no decirle nada a su joven marido, de no hablarle de la decisión que acababa de tomar justo unas horas antes, después de muchos días de confusión dándole vueltas y vueltas a su ya aturdida cabecita, sobre qué sería mejor para los dos. Para sí misma se repetía:

- “Le daré sus cosas y me mantendré serena como si todo fuera a seguir igual”.

No quería que Pablo sufriera por verla triste, se había imaginado más de un millón de veces, durante aquel fin de semana, dándole el más sincero de sus gestos de amor  y  marchándose para siempre sin hacer ruido.

De camino a su encuentro, la joven hizo un ejercicio de autocontrol para que el corazón no se le saliera del pecho. Sólo penaba en concentrarse, en no mostrar su angustia e intentar  hacerle llegar todo lo que sentía por él en un abrazo que ninguno olvidaría nunca. Nada más, no le quedaban fuerzas para hacer nada más.

Todo salió según lo había planeado, aunque la despedida resultó fría como el hielo y no podía creer que todo fuera a acabar así pero, en medio de su encarecida lucha interna entre el corazón y la razón, con los latidos aún acelerados y  lágrimas de desconsuelo e impotencia desbordándose imparables sobre sus mejillas,  recordó que todavía tenía algo que darle y volvió.

De nuevo, frente a frente, el rostro abatido de Pablo le rompía el alma y con las manos aún temblando, un silencio se hizo en medio del tumulto de la calle, entonces María no pudo aguantar más, un nudo irrefrenable subía por su garganta y pronunció las palabras más dolorosas que jamás habían salido de su boca, con la voz entrecortada sonó:

- “Me parece que esto se acaba aquí, no puedo más. Te amo con todas mis fuerzas pero me temo que no puede ser”.

La cara de Pablo se entristeció más si cabía y ella, mirándolo a los ojos acarició su mejilla y selló sus labios con un beso de dolor contenido que duró tan solo un instante, se dio la vuelta y se fue.

Ella subió al coche, no miró atrás pero sentía la mirada fija de él mientras se alejaba, Pablo permaneció inmóvil plantado como en medio de la nada, hasta que la imagen de la mujer que más había amado se alejaba, hasta que se desdibujó al final de la avenida. En cierto modo María, sentía el alivio de darle un respiro a su sufrimiento mientras, destrozada se preguntaba si sería capaz de sobrellevar la situación, si había hecho lo correcto, si se arrepentiría el resto de su vida.

Se repetía interiormente, disimulando para que nadie supiera de su dolor, que sabía que pasarían más de mil lunas o quizás todas las lunas que le quedaran por ver hasta que llegara el día que no le extrañara, que dejara de llorar por él al recordarlo. “Veré más de mil lunas soñando con que todo ha cambiado, soñando con que vuelvas.” Se repetía.

Nunca antes había experimentado una angustia semejante, la angustia de amar y dejar ir, la angustia de alejarse sin querer apartarse.


Aquella mañana María se marchó sumida y desbordada por  la pena, se fue para no interferir en las metas de su querido Pablo, se fue para no convertirse en un obstáculo, antepuso los deseos de Pablo a los suyos propios, pero cuentan que nunca perdió la esperanza de que todo pudiera volver a cambiar algún día y la vida la recompensó por su honorable gesto. 



sábado, 1 de marzo de 2014

ME GUSTARÍA




Me gustaría tanto saber ayudarte… quisiera que pudieras disfrutar de las cosas que tenemos, de las pequeñas cosas que la vida te regala cada día y pasan desapercibidas para tí, quisiera que no te preocuparas tanto por el mañana, por el entorno, por el qué dirán… quisiera verte sonreír un poco más.

Me gustaría que todo lo que ha pasado en los últimos meses, que las lágrimas derramadas hubieran sido suficiente lección para abrirte los ojos y pudieras ver más allá de lo que puede ver cualquiera, de lo que viste hasta ahora.

Me gustaría encontrar la manera para que no te torturaras por cosas que, al fin y al cabo, no son tan importantes.

Me gustaría que entendieras que todo puede ser como tú quieres si te lo propones, si te lo crees de verdad. Quisiera que dejaras de sobrevivir y empezaras a vivir, que comprendieras que es posible.

Pero tengo la sensación de no saber cómo llegar hasta ti, cómo transmitirte lo que he descubierto, qué palabras utilizar para despertar tu curiosidad y adentrarte en un mundo que está justo en ti, al que sólo tú puedes llegar y  que hoy te suena a cuento.

No sé qué contarte, cómo hablarte, sólo tú puedes descubrirlo, sólo tú puedes sentirlo y quizás no ha llegado tu momento pero, me pregunto, ¿Qué más tiene que ocurrir?


Te miro y, en cierto modo, me veo reflejada en ti, perdida en un callejón sin salida, aburrida de la misma rutina día tras día, cansada, y deseo con todas mis fuerzas que tomaras consciencia de lo grande que eres, de cuánto vales, pero solo puedo abrazarte y decirte, en silencio, con mis brazos, con mi cuerpo, que te quiero.